8 de Julio de 2026

5 destinos de Colombia a los que no viajaría con mi perro (y por qué)

 

Viajar con nuestra familia multiespecie es una de las experiencias más especiales que podemos compartir con ellos. Sin embargo, amar viajar con ellos también significa reconocer que no todos los destinos son adecuados para nuestra familia. 

En algunos lugares el riesgo es para ellos; en otros, el riesgo es para la fauna silvestre o para ecosistemas muy frágiles. Y en otros, simplemente la infraestructura no está pensada para recibir viajeros con sus mascotas amadas.

Estos son cinco destinos de Colombia a los que, personalmente, no viajaría con mi perro.

1. Parque Nacional Natural Chingaza

Hace poco tuve la oportunidad de visitar Chingaza y quedé completamente enamorada del lugar. Sus paisajes son impresionantes, el frío es intenso y tuve la enorme fortuna de observar un oso andino y varios venados cola blanca en su hábitat natural.

Precisamente por eso, es un lugar al que nunca llevaría a mi perro.

Además de que el ingreso de animales domésticos no está permitido, se trata de un ecosistema extremadamente frágil. Un perro, por muy educado que sea, puede alterar el comportamiento de la fauna, transmitir enfermedades a especies silvestres o convertirse él mismo en un factor de riesgo frente a animales que habitan allí.

Hay destinos que es mejor admirar con el mayor respeto posible, y Chingaza es uno de ellos.

Venados cola blanca en el Parque Chingaza - Julio 2026
Oso Andino en el Parque Chingaza - Julio 2026

2. La Alta Guajira

La Alta Guajira es uno de los lugares más espectaculares que tiene Colombia. Sus paisajes parecen de otro planeta y conocer la cultura Wayuu es una experiencia que vale completamente la pena.

Sin embargo, no es un destino que recomendaría para viajar con un perro, lo aprendí antes de viajar y lo viví directamente en el destino. 

Las largas distancias, las altas temperaturas, la escasez de agua en algunos trayectos y las condiciones del terreno pueden hacer que el viaje resulte muy exigente para la mayoría de nuestros viajeros de 4 patas.

Además, es imposible ignorar la difícil situación de abandono animal que existe en muchas zonas de la región. Personalmente, prefiero visitar la Alta Guajira con una mirada de turismo consciente: apoyar a las comunidades locales, consumir responsablemente y, si está en nuestras posibilidades, llevar ayudas para quienes más lo necesitan, en lugar de exponer a nuestro amado perro o gato a un entorno que no está pensado para él.

Un compañero de caminata en La Alta Guajira

3. La Amazonía

La Amazonía es uno de los lugares más biodiversos del planeta y justamente esa es la razón por la que no me parece un lugar adecuado para ellos. 

La presencia de fauna silvestre, serpientes, insectos, parásitos y enfermedades propias de la región representan riesgos importantes para cualquier perrhijo o gathijo.

Pero el cuidado no es solo hacia nuestra familia multiespecie.

Ellos también pueden representar un riesgo para la fauna local al introducir enfermedades o alterar el comportamiento de especies que nunca han tenido contacto con animales domésticos.

Cuando hablamos de ecosistemas tan delicados, proteger la naturaleza también implica saber cuándo es mejor dejar a nuestros compañeros peludos descansando en casa.

Leticia - 2024

4. San Andrés

Sé que este punto puede sorprender porque yo misma viajé a San Andrés con Gasper.

Y justamente por esa experiencia hoy tomaría una decisión diferente.

San Andrés tiene algunos lugares y alojamientos donde las mascotas son bienvenidas, pero gran parte de las actividades más populares de la isla no fueron diseñadas pensando en quienes viajamos con perros y muchísimo menos con gatos! Esto hace que la logística sea complicada y que, en muchos casos, terminemos dejando a nuestro compañero mientras realizamos los recorridos.

En mi caso, además, no sentí que viajar con una mascota fuera especialmente sencillo ni que existiera una infraestructura realmente pensada para este tipo de turismo.

A eso se suma una problemática de abandono animal que también me impactó durante mi visita.

Por eso, aunque guardo muy buenos recuerdos de la isla, hoy no sería un destino que escogería para viajar con mi perro o gato.

Gasper en San Andrés - 2018

5. Los Nevados

La región de Los Nevados es absolutamente hermosa y, de hecho, alrededor del parque existen muchos destinos donde sí es posible disfrutar con nuestras mascotas.

Sin embargo, las rutas de alta montaña son una historia diferente.

Las bajas temperaturas, la altitud, el esfuerzo físico que requieren las caminatas y las condiciones del terreno hacen que este tipo de experiencias no sean adecuadas para la mayoría de los perros.

Además, en caso de presentarse una emergencia veterinaria, la atención puede encontrarse bastante lejos.

No todos los planes de naturaleza tienen que hacerse con nuestras mascotas, y saber reconocer esos límites también hace parte de viajar de manera responsable.

Viajar con un perro también es saber cuándo no hacerlo

Viajar pet friendly no significa llevar a nuestro perro a todos los destinos.

Significa escoger aquellos lugares donde realmente pueda disfrutar, estar seguro y vivir una buena experiencia, sin poner en riesgo su bienestar ni el de los ecosistemas que visitamos.

Porque ser un viajero responsable también implica entender que, a veces, la mejor decisión es dejar que nuestro mejor amigo nos espere en casa para acompañarnos en la próxima aventura.

5 HOTELES QUE ADMITEN PERROS EN COLOMBIA

 

Actualizada 4 de Julio de 2026

Gasper en Four Seasons Casa Medina - 2022

Hola ♥ 

La pregunta que más recibimos en nuestras redes siempre es la misma: ¿qué hoteles admiten perros? 

Aquí reunimos algunos alojamientos que conocemos de primera mano y otros de los que hemos recibido excelentes referencias. Todos han sido Pet Friendly desde 2014 y han mantenido ese compromiso hasta hoy. 

Encontrarás opciones para diferentes presupuestos, estilos de viaje, familias y personalidades perrunas. 

Four Seasons Casa Medina 

Nuestro favorito en Bogotá. Una casa llena de historia y esencia bogotana, con un servicio excepcional que demuestra por qué, en ocasiones, los hoteles de lujo realmente valen la pena. 

Lo que más nos encanta es que no se limitan a decir que son Pet Friendly: hacen que nuestros compañeros de cuatro patas se sientan verdaderamente bienvenidos, cuidando cada detalle de la experiencia. 

101 Park House 

Ubicado en una zona estratégica de la ciudad, cerca de centros comerciales y de varios restaurantes también Pet Friendly. 

En sus instalaciones incluso se han realizado eventos para mascotas, como brunches especiales. Sus habitaciones cuentan con terraza y es importante tener en cuenta que cobran un valor adicional por noche para hospedar a nuestros perrhijos. 

Aloft Bogotá 

Está ubicado muy cerca del Aeropuerto El Dorado, fue uno de los pioneros en ofrecer una experiencia Pet Friendly en la ciudad y siempre nos ha recibido de maravilla. 

Sus desayunos son deliciosos, las habitaciones son muy cómodas y su equipo hace que la estadía sea aún más especial por la calidez de su atención. 

Al momento del check-in es necesario dejar un depósito como garantía en caso de presentarse alguna novedad durante la estancia. 

Estelar Paipa Hotel & Centro de Convenciones

Un hotel de lujo ubicado en Paipa, muy cerca de los principales atractivos turísticos del municipio y de otros destinos de la región.

Su política Pet Friendly tiene algunas condiciones, por lo que no necesariamente es la mejor alternativa para todas las familias o todos los perrhijos.

Un hotel de lujo ubicado en Paipa, muy cerca de los principales atractivos turísticos del municipio y de otros destinos de la región.

Su política Pet Friendly tiene algunas condiciones: admite una mascota de hasta 15 kg por habitación, que deberá permanecer siempre con correa en las zonas permitidas. Los peluditos no pueden ingresar al restaurante, la piscina, el gimnasio ni a las zonas húmedas. Antes de viajar, te recomendamos consultar la política Pet Friendly vigente del hotel.

Hotel Cerro Dorado

Descubrimos este hotel casi por casualidad durante un viaje a Mariquita, Tolima, y fue una grata sorpresa. Como las opciones de alojamiento en el municipio son limitadas, creemos que es una excelente alternativa para quienes hacen un road trip por la región.

Los peluditos pueden hospedarse sin costo adicional. La única restricción es que no pueden ingresar a algunas zonas comunes, como el restaurante y la piscina.

Rodeado de naturaleza y con habitaciones muy confortables, ofrece una excelente relación entre calidad, tranquilidad y contacto con la naturaleza.

Gasper en Cerro Dorado

Publicada: Julio 4 de 2026

Sanar viajando juntos

 

Desde que inició 2025, nos  propusimos con Kippito, mi pequeño blanquito, gordito y bigotón, que íbamos a retomar los viajes porque queríamos volver a darle vida a Viajes y Canes. 

Este proyecto ha empezado y colapsado decenas de veces, se ve afectado por todo lo que le pasa a su creadora: cada duelo, cada pérdida, cada golpe en el corazón lo deja en pausa, estancado, detenido. Viajes y Canes es eso, una ida de viajes, también de canes, una vida de duelos. No hay forma en que un emprendimiento exista sin contar una historia, y esta es una historia real. 
Este es un viaje de duelo y transitando el cumpleaños de un ser amado que había fallecido hacía menos de un mes. Aunque también, el primer viaje con Kippito, su primer vuelo, su primera observación al mar, su primer hotel de lujo y la posibilidad de que, a través de esas experiencias, pueda contar parte de nuestra historia y ser protagonista de nuestro viaje llamado vida. 

Después de 26 días en la clínica, mi papá falleció súbitamente. Él nos dejó una instrucción precisa: si algo llegaba a pasarle, sus cenizas debían descansar en el mar. Con esa misión en el corazón, supimos que, más que cualquier otra cosa, era un compromiso de amor y de despedida. Como creo profundamente en los guiños del universo, pronto se abrió una oportunidad perfecta: teníamos un bono para visitar un hotel de lujo, así elegimos Palomino y Naio como destino, sin olvidar que mi papá se
refugió en Santa Marta cuando perdió a mi abuelita. 

Viajé con mis dos mejores amigas y con Kippito. Volamos con la LATAM, y aunque él, con sus apenas 6 kilos, tuvo que viajar con bozal, pudo hacerlo como mi perro de apoyo emocional, quien sana y acompaña. Al llegar, dignas workaholics, decidimos hacer visitas de hoteles. Antes de trasladarnos al hotel hicimos una primera parada en playa Cocos, en la zona del Tayrona. El mar rugía con fuerza, con olas que infunden respeto incluso a quienes estamos acostumbrados a contemplarlo. Para un perrito de
menos de 30 centímetros de alto, era un mundo inmenso, inquietante, aunque lleno de curiosidad. Él no se animó a nadar, la arena fue su gran descubrimiento: olfateó, corrió y dejó huellas diminutas que se mezclaban con las nuestras. Mi corazón se colmó de emoción, estábamos frente a ese majestuoso océano que teníamos la oportunidad de descubrir juntos, el mismo en el que la última voluntad de mi papá se cumpliría.

María y Kippito en el Río Don Diego - 2025

 

Luego, cuando llegamos a Naio, teníamos demasiada expectativa. Siempre es interesante visitar un hotel de lujo: llama la atención, despierta curiosidad. Y más aún cuando te ofrecen una de las mejores habitaciones del lugar. Nos subimos a un pequeño tuk-tuk; parecía un pasillo de hotel común, con puertas que aparentaban habitaciones normales, en realidad son casitas, ellos las denominan Villas. 
Para quienes vivimos en Bogotá, en 48 m² y con el ruido de la ciudad, aquello era un verdadero lujo: una pequeña piscina privada, nuestro propio jardín y, al frente, la jungla con todo lo inesperado que podía traer.
Esa noche cenamos por primera vez en uno de los restaurantes del hotel, y allí apareció la perrita amiga que tanto recordaré. Naio no es solo un hotel de lujo en medio de la jungla con vistas al mar; también es un hogar para los perros que antes vivían allí. Hoy pasean gorditos, con collar, como Pedro por su casa, y lo es. Una de ellas, que parecía visitante ocasional, se nos coló con toda la actitud de turista: se echó en el sofá del restaurante y empezó a pedir comida. ¿Invasiva? Puede ser. ¿Magnífica? Para nosotras, totalmente. Si esto no es pet-friendly, ¿qué lo es? 

Al día siguiente, 13 de junio de 2025, el día en que mi papá habría cumplido años, el mismo día en que debíamos despedirnos de él, y también el día en que vivimos momentos oscuros una lancha rápida sobre el río Don Diego. El cielo se oscureció de repente, caían truenos, relámpagos, y el sonido del mar, al cual necesitábamos llegar, nos llenaba de incertidumbre. Kippito estaba asustado y la verdad es que todos los humanos en esa lancha también lo estábamos. No fue el día soleado que imaginé, y entendí que así debía ser. No iba a ser un proceso de ensueño porque la vida y mucho menos el duelo lo son. 
Solo estuvimos dos noches allí. El regreso estuvo marcado por recorrer Santa Marta. Kippito sentía el calor y el agotamiento, pero esa es la clave: cuando tienes el corazón roto y estás viajando, observar cómo ellos disfrutan todo, a pesar del cansancio, te enseña a decir: “bueno, aquí voy de nuevo. Vamos a caminar, vamos a recorrer, vamos a comer”. Y de repente todo se hace precioso, porque los viajes con perros se viven distinto

Aprendes a descubrir cómo ellos: olfateando poco a poco y valorando cada cosa, desde una ardilla en el árbol o un cangrejo en la playa, hasta el mar con toda su potencia. Y, claro, también esos momentos graciosos, como cuando Kippito se nos escapó y terminó corriendo como loco por toda la arena sin dejarse atrapar. Ese es otro modo de mirar el mundo. Y cuando estás en duelo, entiendes que esos recorridos son, en esencia, reponerse: sentir el dolor profundo y, aun así, agradecer cada instante. Él lo valora todo, desde estirar sus patitas al sol en el césped hasta aceptar, a regañadientes, que su mamá lo obligue a mojarse en el mar. En el fondo, todo este camino fue un recordatorio: los territorios no solo se habitan, también se sienten, se narran desde lo íntimo. Para mí, Palomino no fue solo un destino de lujo, fue el escenario donde mi perrito citadino conoció el mar, donde mis amigas y yo compartimos silencios, lágrimas y memorias, y donde entendí que contar un lugar también es contar a quienes lo habitan contigo, aunque sea por unos días. 

Escrita el 25 de Septiembre de 2025, publicada el 4 de Julio de 2026

María y Kippito en la Playa de Naio - 2025

¿Vas a viajar a Medellín con tu perro? Aquí van tres datos que probablemente no sabías

 

9 de Julio de 2026

Maria y Gasper en Medellin

Medellín es una de mis ciudades favoritas para viajar con perros. Tiene parques, cafés, hoteles, restaurantes y un ambiente que, poco a poco, ha ido abriéndose cada vez más a quienes viajamos con nuestros peludos.

Pero antes de empacar la correa, hay algunas cosas que me hubiera gustado saber la primera vez que viajé con Gasper y ahora con Kippito.

🚇 1. Sí puedes usar el Metro… pero hay condiciones

Muchos creen que las mascotas no pueden ingresar al Metro de Medellín, pero sí está permitido.

Eso sí, únicamente en horarios establecidos y cumpliendo algunos requisitos, como viajar en un transportín adecuado y llevar la documentación al día. Si planeas moverte por la ciudad de esta forma, vale la pena revisar las condiciones antes del viaje para evitar sorpresas.

🌳 2. Que un lugar sea pet friendly no significa que todo esté permitido

Uno de los mejores ejemplos es el Parque Arví.

Puedes recorrer muchos de sus senderos junto a tu perro y disfrutar de un día espectacular en la naturaleza. Sin embargo, existen zonas específicas como el Mercado Arví y las áreas de comidas donde las mascotas no pueden ingresar.  

Conocer estos pequeños detalles hace que el paseo sea mucho más tranquilo para todos.

🐾 3. Medellín es mucho más que El Poblado

Muchos viajeros se quedan únicamente en Provenza o El Poblado, pero la ciudad tiene muchísimo más para ofrecer.

Hay experiencias de transformación social, parques increíbles, cafés escondidos, hoteles realmente pet friendly y escapadas de un día que pueden convertir un buen viaje en uno inolvidable.

Y lo mejor es que no todo aparece en los primeros resultados de Google.

Muy pronto…

Después de recorrer Medellín varias veces, primero con Gasper y después regresando para descubrirla con otros ojos, decidí reunir todo lo que aprendí en un solo lugar.

Muy pronto lanzaremos Huellas Medellín, una guía creada para quienes quieren descubrir la ciudad junto a su mejor amigo de cuatro patas.

Encontrarás hoteles que sí valen la pena, parques, restaurantes, cafés, experiencias, recomendaciones honestas, “Ladridatos”, lugares que realmente disfrutamos y también aquellos que creemos que es mejor evitar.

Porque viajar con un perro no es solo encontrar un hospedaje que acepte mascotas.

Es descubrir un destino pensando en que ambos regresen con ganas de volver.

Medellin
Gasper en Provenza
Comuna 13
Gasper en Santa Elena
Gasper en Comuna 13
Maria en Guatape
Maria y Gasper en Monserrate

 

Actualizada Julio 4 2026

¿Cómo subir a Monserrate con perro?

 

 

Monserrate es uno de nuestros lugares favoritos de Bogotá. A 3.150 metros sobre el nivel del mar, el ambiente cambia por completo: el ruido de la ciudad desaparece, el aire se siente diferente y la vista es simplemente espectacular. 

Este lugar también tiene un significado muy especial para nosotros. Mis papás trabajaron allí en su juventud y, años después, yo también tuve la oportunidad de trabajar en el punto de información turística del cerro. Aunque el frío era intenso y las jornadas largas, cada día disfrutaba conectar con la naturaleza y contemplar Bogotá desde las alturas. 

Siempre soñé con subir caminando junto a Gasper, pero el sendero peatonal no permite el ingreso de perrhijos. 

Antes de tu visita ten en cuenta: 

  • Se permite el ingreso de una mascota por visitante. 
  • Las mascotas viajan únicamente en el funicular (salvo situaciones operativas excepcionales). 
  • No se presta el servicio para mascotas los domingos, en Semana Santa, temporada navideña ni durante eventos especiales de alta afluencia. 
  • Es obligatorio portar el carné de vacunación vigente. 
  • Los perros deben permanecer con collar, arnés o correa durante toda la visita. Las razas de manejo especial deben cumplir con la normatividad vigente, incluido el uso de bozal. 
  • Los gatos deben transportarse en guacal o maletín adecuado. 
  • Cada visitante es responsable del comportamiento de su mascota y de recoger sus desechos. 

Tarifas actualizadas a 2026: 

  • Días de semana: $12.500 ida y regreso de la mascota en el funicular mientras que el humano necesita pagar $35.000 ida y vuelta. 

En el cerro, ¿Qué ver y qué hacer?  

  • Si llegas en funicular vas a empezar el recorrido en buena forma, a mano derecha encontrarás el camino del viacrucis que finaliza en la parte alta de la montaña, cerca de la iglesia.  Es un camino hermoso para observas las montañas, sí haces suficiente silencio y tienes paciencia podrás ver lindas aves y mariposas. 
  • Sí eres religioso,  católico practicante o te gustan las iglesias puedes observar el Santuario, asistir a los servicios religiosos, hacer plegarias al Señor Caído de Monserrate o a La Virgen de Monserrat.  
  • Caminar por el pasillo de artesanías, encontrarás desde sencillas pulseras y juguetes hasta mochilas wayuu y sacos tejidos muy abrigadores.  
  • Probar un almuerzo típico popular, comida a la parrilla o degustar un delicioso postre: Nuestros favoritos, las obleas (Son las mejores de Bogotá) y las gelatinas flotantes. 
  •  Ascender hasta la ‘piedra amarilla’, el punto más lejano del cerro. Desde allí encuentras un mirador hacia el norte de la ciudad, puedes tomar fotografías de los cerros y contemplar la naturaleza saludando los lindos frailejones que allí nacen. Nuestra zona favorita es justamente esta.  
  • Y  no te olvides de lanzar tu moneda en el pozo de los deseos.  
  • Recuerda que en el cerro también encontrarás 2 restaurantes muy tradicionales: Santa Clara y San Isidro. Estos restaurantes son perfectos para cenas románticas, compromisos, eventos importantes o el simple deseo de cenar con la vista nocturna de Bogotá, eso sí, es un plan no apto para perrhijos, aunque si vas pronto puedes intentar en la terraza de Santa Clara.  

  

Tip: Lleva agua potable desde tu casa o compra antes de llegar, el agua de las zonas comunes no es potable y el precio por botella es alto, te ahorras un plástico más y algo de dinero. 

En época navideña y nocturna el ascenso tiene descuentos, aunque es muy concurrido.  

Aprovecha los precios especiales para adultos mayores y grupos.  

Hay servicio VIP que te permite ahorrarte la fila.  

También puedes alquilar una góndola privada si vas con un grupo grande o con toda tu familia.  

Puedes comprar los tiquetes online para evitar largas filas pero no permite comprar el acceso de mascotas online.  

Si deseas ahorrar, puedes llevar el guacal de tu perro para los traslados. Aunque puede ser algo engorroso caminar con el por toda la montaña.  

Información adicional: www.cerromonserrate.com 

 

Gasper en Monserrate