UN AÑO SIN COMPRAS – LOS DOS PRIMEROS MESES

Hola amigos viajeros, perrunos y minimalistas ♥

Hoy les traigo la segunda entrega de mi Reto 1 año sin compras, va a ser la etapa más complicada de mi vida – pensaba y les cuento que no, en realidad es un proceso de más que nada, adaptación. No puedo negar que los primeros días quería comprarlo TODO y cuando digo todo es todo, estaba antojada de cuanta ropa, accesorios, celulares, cositas bobas veía, escuchaba, anunciaban.

En este tiempo pasó de todo, se me dañó el display de mi celular producto de una caída y estuve muy cerca de comprar uno nuevo, pero ¿Qué lógica tenía eso? Mi celular tiene exactamente 7 meses de uso, imposible, mejor pagar la reparación.

Llegó la Feria del Libro y ese sí fue todo un dolor de cabeza, estaba desesperada, un síndrome de abstinencia casi intolerable, no podía con él, tantos libros me estaban enloqueciendo. Aunque tenía un límite y lo cumplí tramposamente, tal vez.

En mi artículo (RETO ANUAL – #CEROCOMPRAS2018) había estipulado un máximo de 3 libros y así fue, en realidad, terminé con 14 libros nuevos: una enciclopedia histórica con 11 tomos, un libro de Peter Pan en inglés y un libro de Mándalas. Al día de hoy, no he “tirado” los 14 libros correspondientes a mis compras pero estoy por hacerlo.

Sin embargo, no todo fue color de rosa, hay algo en lo que fallé y con todas las letras: Domicilios y comidas fuera, no he podido con eso, siempre acabo gastando gran cantidad de dinero en comidas: después del cine, en una salida, domicilios para el desvare, así que espero controlarlo en los próximos 2 meses, por mi salud digestiva y el cumplimiento del reto.

He garantizado la reducción de mis compras y he observado la cantidad de bobadas que tengo en casa y no utilizo. Estuve utilizando el Método Konmari para organizar mi closet y logré deshacerme de algunas prendas, unas de ellas felizmente recibidas por una amiga, otras donadas y otras tiradas.

El próximo desafío que se avecina es mi viaje a San Andrés y que seguramente me pondrá a prueba, es zona libre de impuestos. Hace 17 años cuando fui, recuerdo precios buenísimos, especialmente en cosméticos, perfumes y ropa. Tengo prácticamente definido que compraré 1 o 2 perfumes, son indispensables para mí y los que tengo están por terminarse, tal vez adquiera unos zapatos de verano y absolutamente nada más, espero realmente que 17 años después los precios sean tan elevados que no me antoje a comprar y regresa con el mismo equipaje con el que me fui.

Pensé que el proceso iba a ser más torturante, no ha sido así, muchas cosas me encantan, no he perdido el buen gusto, ni me he muerto en 2 meses por no comprar ropa nueva; he tenido la oportunidad de conversar con personas de mi círculo y la cantidad de compras que hacemos para llenar vacíos y no necesidades, es increíble.

En un próximo post quiero hablarles de lo que ha venido detrás del reto, ser más consciente con las compras  también la gran cantidad de documentales que he visto y que realmente me ha traumatizado a un nivel que he decidido sacar totalmente de mi vida algunas marcas. Cómo es que me di cuenta que con todas las últimas compras que hice, estuve promoviendo la explotación humana en Oriente y cuánto dinero y daño podríamos ahorrar si dejáramos de comprar compulsivamente.

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