Reseña: Tobia, aventura, diversión y DogFriendly

Los deportes extremos son el turismo de moda y nosotros no nos quedamos atrás visitando uno de los municipios más cercanos a Bogotá y donde puedes disfrutar cualquier tipo de actividades de aventura: Tobia.

En este destino tenemos las dos perspectivas, con y sin Gasper, porque ya hemos ido 2 veces con él y 1 en otro plan. Es un destino que se activa los fines de semana o puente festivo, a menos que estés acompañado de un grupo y reserves con anticipación.

Mi primera visita fue un miércoles, lo recuerdo plenamente porque mi papá tiene dos características mías, viajero empedernido y terco como no hay otro, íbamos en camino hacia la Zona cafetera, nos desviamos totalmente solo porque el tenia antojo de canopy, lo sucedido: nada de movimiento entre semana en Tobia.

La segunda visita fue un fin de semana, viajando en vehículo y con Gasper. Para llegar, sal por la 80 desde Bogotá, toma la autopista Medellín y continua el recorrido pasando La Vega y tomar desvío a mano derecha antes de Villeta, 2 horas aproximadamente de recorrido. Esta vez, utilizamos los servicios de San Juanito, muy cerca a la plaza principal del pueblo, allí, probamos unos ricos helados de mango biche mientras nos agendaban el rafting.

Durante la espera hicimos el recorrido en tren por Tobia,  muy gracioso porque el Tren tanto de ida como de vuelta maneja igual, para que se hagan una idea al regresar el tren va en reversa.

 

Después vinieron los rápidos, te trasladan en un Jeep hasta un punto y desde ese punto te enseñan las bases de rafting y  luego simplemente debes entrar al río remo en mano y practicar. En esa ocasión nos hicieron varios ejercicios muy interesantes de lanzarnos al agua, una experiencia muy enriquecedora y efectiva para perder miedos.

Mi anécdota del día: Yo siempre ando con lentes de sol (SIEMPRE) porque tengo problemas de foto sensibilidad, en un momento nos lanzaron al agua, el casco me quedaba un poco grande o tal vez no lo ajusté suficiente, me tapaba las gafas, no veía nada  y no podía soltarme del bote, el guía nos afanaba al rescate porque venía un rápido y mi única preocupación literalmente era perder mis gafas porque tenían antirreflejo y todas las protecciones UV y demás existentes.

Recuerdo que el guía me dijo: –  No te preocupes por tus gafas, preocúpate por ti, sí es una emergencia preocúpate por ti. (Claro que no era una emergencia, pero… y sí lo hubiera sido? De seguro mis gafas se salvaban, así yo fuera llevada por el río)

El rafting fue fascinante, especialmente porque pocos gustos compartimos con mi papá y vivir la experiencia con él, en su primera vez de rafting fue conmovedor.

Ahora, para  analizar antes de que vayan, hay guardaequipajes, pero siempre debe haber una persona dispuesta a cuidar sus perrhijos. Mi mamá detesta todas las actividades de alto riesgo así que esperó con Gasper mientras realizábamos el rafting y nos vieron a orillas del río mientras remábamos y disfrutábamos.

Para canopy o péndulo, solo existe una empresa en todo el pueblo que ofrece este servicio así que es frecuente esperar sentado de 1 a 2 horas para hacer la actividad. Nos dividimos por raticos para estar con mi mami y Gasper que tuvieron oportunidad de recorrer San Juanito de lado a lado, aun cuando el espacio es amplio, hay abundante zona verde, igual que nosotros se cansaron de esperar mientras volábamos Tobia, si me lo preguntan está bien, sin embargo me quedo con San Gil o Río Claro para ese servicio en concreto.

En la tercera visita, el tema fue totalmente diferente, porque fue la celebración del cumpleaños de una de mis mejores amigas, incluido alojamiento, actividades previamente reservadas, con un prestador que nos recomendaron unos amigos, de las mejores recomendaciones en Tobia: Sergio de Río Negro Rafting, las personas que atienden el lugar son encantadoras, los precios bastante asequibles, las habitaciones cómodas y confortables y la comida deliciosa.

En ésta ocasión viajamos en transporte público, puedes tomar la flota desde el Terminal Salitre, módulo 2 (Flota Santa Fé o Aguila), a Tobia solamente hay viajes entre las 5 am y las 6 o 7 pm, el final del trayecto es la vía principal, lo que en nuestro caso particular nos costó una noche de hotel en Tobia Chica un municipio intermedio entre La Vega, Tobia y Villeta.

A la mañana siguiente tomamos el transporte que nos dejó en la vía principal, es posible caminar hasta el pueblo, más de 1 hora de recorrido y desde allí hasta Río negro es un poco más lejos, pero nosotras pagamos un carrito que por $12.000 COP (Precio 2017)

 

Desde que llegamos, me cautivó el lugar, porque es totalmente alejado del ruido, la cotidianidad, incluso la señal del celular, es un espacio totalmente verde, con espacio para hacer deportes como voleibol, futbol, tiene zona de camping, piscina y sus respectivas cabañas que realmente adoramos muchísimo, yo al día de hoy, no supero las camas de la cabaña, porque de suficientes camas de hotel, ésta ha sido una de las mejores!

Este viaje fue algo muy particular porque llovió gran parte de la estadía y en realidad estuvimos de suerte, 15 días antes, el viaje y yo casi colapsamos. Era época de invierno terrible, el rio estuvo cerrado por alerta naranja, ya en Tobia nos enteramos que las cascadas para torrentismo estaban restringidas aun. Tip, ir con los servicios reservados y te comuniques previamente para saber el estado del clima y de las actividades.

El rafting no estuvo tan dinámico como con San Juanito, pero creo que eso se debió a que solamente íbamos 4 personas, más el guía y de esas 4 personas solamente 2 habíamos hecho rafting antes.

 

Hay algo importante para decir y es que en este tipo de lugares siempre cabe la posibilidad de que haya grupos previamente reservados,  esto nos sucedió, había un grupo de chicos, 160 tal vez, muy jóvenes que hacían muchísimo escándalo (Y es ahí donde te sientes viejo), se apropiaron de la piscina y por supuesto disfrutaron su estancia, aunque nosotras no pudimos usar las instalaciones durante la tarde.

Después de un torrencial aguacero, almorzamos riquísimo y fuimos a la cabalgata. Esta es una de las actividades que yo no sugiero, porque no me gustan las cabalgatas de tipo turístico o carnavalesco, aunque es lindo cuando los caballos pueden correr libremente en terrenos aptos para ellos y con mínimo esfuerzo, recreación tanto para humanos como para ellos y no lo contrario. En esa ocasión iba con una idea infundada de la conexión fuerte al montar un caballo y el bienestar emocional que genera. Este es un punto a favor de rio negro, porque desde el inicio fueron muy sinceros en cuanto al préstamo de los caballos.

No todos los caballos están en el mejor de los estados, particularmente los nuestros estaban bien, padre e hijo (a mí me asignaron el hijo hiperactivo), fue cómico porque las cabalgatas y yo definitivamente no somos amigas, mi caballo estaba loco, muy chistoso, obsesionado con comer plantas y me llevaba la contraria en todo. La vista es realmente espectacular, se observa el río, el paisaje, montañas, todo un espectáculo natural. El propietario de los caballos nos llevó hasta su casa, nos presentó sus perritos que salieron a saludar a sus amigos caballos de la manera más tierna, nos mostró algunos cultivos frutales y comimos muy rico, en realidad no estuvo mal, no obstante es demasiado esfuerzo físico tanto para los caballos como para nosotras.

Durante este período de transición entre la cabalgata y regresar al hotel, aprovechamos para hacer algunas compras, retirar algo de dinero para el regreso, porque como ya te dije, pero vale la pena reiterar, no estarás cerca de pueblo.

Finalmente, cenamos, conocimos un gatico con personalidad de perro abrumadora, le encantaba la comida Así que nos pedía comida como si fuera un perro.

Al día siguiente era lunes y nuestro plan era disfrutar de la piscina, y todo fue perfecto hasta que nos informaron el cierre por el grupo, eso fue un poco triste y aburridor porque era parte del plan (si bien yo odio las piscinas, es lindo disfrutarlas cuando estás con alguien que hace que le encuentres algo de gusto), la experiencia fue amena, agradable y divertida, en mi opinión una buena opción para celebrar un cumpleaños, aniversarios o simplemente pasar un fin de semana con amigos, en pareja, en familia o con tu perro.

A mí me encanta el turismo de aventura, es una  oportunidad para conectarte con la naturaleza, enfrentar tus miedos, sacar toda la adrenalina y las malas energías, dejar un poco de ti en el río, en el aire o hasta en las mismas cascadas y simplemente dejar que la energía positiva fluya.

 

Turismo Incluyente  Caninos viajeros.

Turismo no convencional para viajeros de corazón. ⚓

Facebook: www.facebook.com/Viajesycanes
Instagram: instagram.com/viajesycanes/

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: