Cómo subir a Monserrate con perro

Monserrate es uno de mis lugares favoritos en  la ciudad. Se siente un aire diferente, nada de ruidos vehiculares, contaminación y la vista es magnífica. Desde siempre había querido llevar a Gasper porque es uno de los lugares donde trabajo frecuentemente y me encanta. El sendero peatonal tiene restricción para perrhijos, es exclusivamente necesario subir por funicular o teleférico. La verdad es que no nos afecta para nada, no me gustan para nada los ascensos en escaleras.

Se nos ocurrió que el mejor día para ir era el domingo que ocurría el partido Colombia – Polonia, una buena elección porque mientras en nuestra ciudad se celebraba el día del padre y muchas familias o amigos se reunían para ver el juego, nosotros divisábamos la ciudad 3150 metros más alto, sin la congestión habitual de los domingos en la montaña.

Para poder hacer el recorrido tu perrhijo debes llevar collar, correa y bozal sí es tu caso. Por nada del mundo vas a poder subir con tu mascota sí no llevas el carné de vacunas, así que no lo olvides, ya nos pasó y no nos dejaron subir.

Tip: Lleva agua potable desde tu casa o compra antes de llegar, el agua de las zonas comunes no es potable y el precio por botella es alto, te ahorras un plástico y el dinero.

Entre semana el transporte cuesta $20.000,  en días domingo cuesta $12.000 por persona, ida y regreso. La tarifa de alquiler de huacal para los traslados cuesta $7.000 (razas pequeñas) o $14.000 (razas grandes).  

Solamente si estás de suerte podrás alternar el transporte, te dejarán ir en teleférico exclusivamente si el funicular NO está en servicio. Mi teoría, casi segura, es que se debe a la capacidad de cada uno, el teleférico es más pequeño.

En el cerro, ¿Qué ver y qué hacer?

          Lo primero es que si llegas en funicular vas a empezar el recorrido en buena forma, a mano derecha encontrarás el camino del viacrucis que finaliza en la parte alta de la montaña, cerca de la iglesia.  Es un camino hermoso para observar las montañas, sí haces suficiente silencio y tienes paciencia podrás ver lindas aves y mariposas.

          Sí eres religioso,  católico practicante o te gustan las iglesias puedes observar el Santuario, asistir a los servicios religiosos, hacer plegarias al Señor Caído de Monserrate o a La Virgen de Monserrat. Nosotros no entramos así que no sabemos con certeza si se pueda asistir a la Eucaristía con perro (Lo sentimos, pero olvidamos el detalle!) 

          Caminar por el pasillo de artesanías, encontrarás desde sencillas pulseras y juguetes hasta mochilas wayuu y sacos artesanales.

          Probar un almuerzo típico popular, comida a la parrilla o degustar un delicioso postre: Nuestros favoritos, las obleas y las gelatinas flotantes.

          Ascender hasta la ‘piedra amarilla’, el punto más lejano del cerro. Desde allí encuentras un mirador hacia el norte de la ciudad, puedes tomar fotografías de los cerros y contemplar la naturaleza saludando los lindos frailejones que allí nacen. En lo personal nuestra zona favorita es justamente esta.

          Y  no te olvides de lanzar tu moneda en el pozo de los deseos. Yo no creo, pero todos los días que voy hay varias personas lanzando sus monedas, cerrando los ojos y pidiendo fervientemente que sus sueños se cumplan, así que debe funcionar.

Recuerda que en el cerro también encontrarás 2 restaurantes muy tradicionales: Santa Clara y San Isidro, mis papas en su juventud, trabajaban allí, uno en cada uno de ellos. ¿Será casualidad que ahora yo también trabaje en Monserrate? Estos restaurantes son perfectos para cenas románticas, compromisos, eventos importantes o el simple deseo de cenar con la vista nocturna de Bogotá, eso sí, es un plan no apto para perrhijos.

Información adicional:

http://www.cerromonserrate.com

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